lunes, 4 de octubre de 2010

Caminando por la eternidad

Había viajado durante muchas millas por diferentes caminos de la geografía del tiempo con un saco de carbón atado a su espalda. En ocasiones, el peso del equipaje llegaba a incrementar la fuerza gravitatoria de su cuerpo contra la tierra, pero se negaba a dejar que ardiera en la hoguera común más cercana y la transmutación del oscuro mineral se perdiera en un simple pulvis es et in pulverem revertis. Deseaba seguir avanzando por el camino recto, aunque perdiéndose algunas veces en sus angostas bifurcaciones -que andaba y desandaba-, a medida que el nadir se le antojaba menos tangible pero más cercano, casi en fusión con todos sus opuestos. La noche era negra y fría, pero una lejana chispa en el horizonte le animaba a continuar recorriendo los caminos rodeados de brezo para alcanzar el manantial de la llama vivificadora. ¿Sería realmente el camino recto o las grandes distancias le hacían no percibir las ligeras curvas del círculo? El uroboros que pendía de su cuello mordía incesantemente su propia cola.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Ya decía "King James"...

...Ask and it will be given to you; seek and you will find; knock and the door will be opened to you...
knock, knock, knocking on heavens door... and the door was opened by...Mrs. Robinson!!

viernes, 7 de mayo de 2010

Todos somos moribundos...

...y ultimamente esta afirmación aparece de forma recurrente en mi cabeza. Trato de encontrarle un sentido a esta que será mi efímera existencia, pero lejos de conseguirlo, simplemente logro sentir la inquietud de que en algún momento, un determinado segundo, será el último...mi último...y entonces para mí ya no habrá nada porque yo ya no seré. Supongo que son los contras del ateismo...